Cómo elegir la clave correcta
La clave de producto o servicio describe qué se está vendiendo, no quién lo vende. Por eso la pregunta útil no es “¿a qué giro pertenece mi empresa?”, sino “¿qué contrató exactamente el cliente en este concepto?”. Un mismo negocio puede emitir conceptos con claves distintas dentro de una sola factura cuando el contrato incluye servicios diferentes.
Conviene partir del contrato o de la cotización aceptada. Si el documento dice “coordinación integral del evento”, la naturaleza del servicio es la organización. Si dice “menú de tres tiempos para 180 personas”, la naturaleza es el servicio de alimentos. Si dice “200 sillas y 20 mesas con montaje”, la naturaleza es la renta de mobiliario. Y si dice “uso del salón por ocho horas”, la naturaleza es el espacio.
Cuando el paquete se vende como un todo cerrado y el cliente contrató la organización completa, suele facturarse como un solo concepto de organización de eventos. Cuando el cliente contrató partidas separadas y así las negoció, tiene más sentido desglosarlas. El criterio de fondo es que el CFDI describa la operación real, porque es el documento que revisará tanto el cliente como la autoridad.